Conecte con nosotros

MISCELÁNEA

Sentido común

JON RIVAS

No acostumbro a escribir ningún comentario en esta modesta página web, que no esté relacionada con el deporte. De hecho, creo que esta es la segunda vez que lo hago, pero no he podido resistir la tentación después de encontrar una noticia que me hace pensar que la humanidad está perdiendo el sentido común, que como decía mi padre, es el menos común de los sentidos. Pero pensaba que algo quedaba, y veo que cada vez menos.

Me refiero a una información que publican los periódicos digitales en la que se asegura que la Audiencia Nacional ha pedido un informe a Loterías del Estado sobre la bola perdida en el sorteo de Navidad. Según la noticia, el juez Alejandro Abascal ha pedido a Loterías y Apuestas del Estado detalles sobre lo sucedido el 22 de diciembre, cuando un operario introdujo un número en el bombo. Cuando lo he leído por primera vez, he pensado que era una broma, pero como la noticia aparecía en EL PAÍS, que es el periódico en el que escribo, y que no acostumbra a publicar inocentadas, me he percatado de que es verdad. Y no salgo de mi asombro.

Resulta que se han presentado denuncias por presuntas irregularidades, a raíz de las imágenes en las que se ve al operario de los bombos, guardando en el puño primero, y metiendo en el bombo después, una bola con un número de los que entraban en el sorteo. Según la denuncia de un señor de Albacete, estaba «indignado» por lo ocurrido. Esa es la palabra: de un tiempo a esta parte, hay legiones de indignados por cualquier futesa. La mínima acción u omisión que se salga de lo que otro piensa, despierta la indignación de algún individuo o colectivo. Ya no hay sentido común, ni tolerancia, ni, por supuesto, sentido del ridículo. Todo se airea a través de las redes sociales, que en vez de suponer un avance en la comunicación, están siendo un avance en la confusión y el batiburrillo.

Regresando al asunto principal, el de las bolitas. Quienes crean que se ha cometido un fraude: ¿Nos pueden explicar de qué tipo de fraude están hablando? Supongamos que el propio que metió la bola –algo que he visto otros años en el mismo sorteo cuando se desprenden de las perchas en las que cuelgan y se van al suelo– lo hiciera a mala fe. En ese bombo había otras 100.000. Con una más, 100.001. ¿Qué probabilidades hay que que a esa bolita de más le tocara un premio? Del otro bombo se sacan 1.807 bolitas. Es decir, se quedan sin salir del bombo presuntamente fraudulento 98.194 bolas. ¿No es mucho arriesgar para tan poco beneficio? Se supone que la bolita del fraude tiene marcado un número que ya está en el bombo, porque si entran en el sorteo del 0 al 99.999, la bolita «fraudulenta» no puede ser el 100.000, porque no entra en el sorteo, en todo caso será una bola duplicada. Si la posibilidad de que toque el Gordo en un número es del 0,00001%, si la bola está duplicada, será el doble, es decir, un 0,00002%, lo que tampoco es una posibilidad muy halagüeña. Esa misma probabilidad existe para el segundo o el tercer premio  y no va mucho más allá para los cuartos y los quintos premios. La posibilidad más alta de conseguir un premio es del 9% en caso de reintegro porque coincida el último número con el del Gordo. Si metes una bola duplicada, la probabilidad es del 18%, pero ¿Repito: no es mucho arriesgarse a cometer un fraude para que sólo te devuelvan el dinero de un décimo? Mejor, para eso, no haberlo comprado, digo yo.

Además, metiendo una bola duplicada, se corre el riesgo de que por casualidades de la vida, salgan las dos bolas con el mismo número, y entonces sí, se arme una buena. En fin, para qué me voy a extender.

Lo que no entiendo, porque veo que está faltando el sentido común hasta en las altas instancias de la administración judicial, es que en un asunto que es risible, intervenga la Audiencia Nacional, y ya el tema pasa a ser de vergüenza ajena. Que los administradores, o quién sea, de la Lotería, tengan que redactar un informe a petición del juez es ya de traca. Imagino al pobre hombre de las bolas, maldiciendo su mala puntería al embocar el tubo de plástico, o el poco tino al mover las perchas donde iban colgadas, y que le hacen ahora parecer sospechoso.

Si el juez, o el fiscal, o quién sea, tuviera un poco de sentido común, o de flema, ¿por qué no?, al recibir las denuncias de los indignados les debería haber mandado a la mierda con cajas destempladas, dejándoles bien claro que los jueces y los tribunales están para cosas más serias, como por ejemplo, recibir las querellas y las demandas de los famosillos de Sálvame y demás animales de compañía, que se amenazan cada semana en los platós.

Y en caso de que el asunto de las bolitas prospere, ya que estamos, se podría añadir a la causa el sorteo del Mundial 82, que también celebró Loterías del Estado con los niños de San Ildefonso –que supongo que serán testigos protegidos–, y en el que se cometieron, esa vez sí, fraudes evidentes, aparte del ridículo planetario de las bolas atascadas. De paso, también se podría inhabilitar a los responsables de elegir a Naranjito como mascota.

En fin. Estamos rodeados de conspiraciones. Cuando no es la que denuncian los terraplanistas es la de quienes creen que el hombre no llegó a la Luna. En el primer caso siempre digo lo mismo: creo que la Tierra es esférica, pero, si no lo es ¿qué más da?, ¿para que van a montar una conspiración durante siglos si no tiene efectos prácticos y nadie sale beneficiado de ello? Lo de la Luna, pues qué quieren que les diga. Si fuera mentira, hace años que lo hubieran denunciado los rusos y los chinos, y nunca han dicho ni Pamplona.

Ahora llega la conspiración de las bolitas, y la demanda de los indignados. Cada vez queda menos sentido común en una humanidad que se va a la mierda. Y la demostración es este artículo. ¿Si tuviera un poco de sentido común me habría enfrascado en una tontería de tal calibre?

Por cierto: yo ni jugué ni un euro en la lotería de Navidad. No me fío.

Continue leyendo
Pinche para comentar

Deja tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

LA LIGA EN EL PAÍS