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LOS CROMOS DEL ATHLETIC

El último partido de Clemente

TEMPORADA 1970/1971

Javier Clemente, con la pierna escayolada, convaleciente de su lesión. © GERMÁN ELORZA

El álbum de la Liga de la temporada 1970/71  de la editorial Disgra, costaba ocho pesetas. Los bustos de los futbolistas ocupaban el triángulo superior de cada cromo, y en el inferior aparecía el escudo del club, a tamaño desproporcionadamente grande. En la página del Athletic, que era, curiosamente, la penúltima, aparecían 15 jugadores, entre ellos Zugazaga, a quien le habían hecho un arreglo rojiblanco sobre la camiseta del Deportivo, club en el  que había jugado la temporada anterior. Bajo las fotografías aparecía una ficha con los datos de cada jugador.


Un día después de que Javier Clemente jugara su último partido con el Athletic, el 24 de enero de 1971, Idi Amin daba un golpe de Estado en Uganda y tomaba el poder para instaurar un régimen sanguinario. Esa era la noticia que ocupaba las páginas de los periódicos de Bilbao dos fechas más tarde. La de la victoria del equipo rojiblanco en La Romareda también aparecía en las portadas. El equipo que dirigía Ronnie Allen parecía retomar el buen camino que la temporada anterior le llevó a pelear por el título hasta la última jornada del campeonato.

Sin embargo, ese día se produjo un hecho que en aquel momento no paerecía tan grave, y que comenzó a gestarse poco más de un año antes, en la Nova Creu Alta de Sabadell. El 23 de noviembre de 1969, el Athletic le había dado la vuelta al marcador y ganaba 1-2 con goles de Fidel Uriarte y Zubiaga, cuando en el minuto 85, Javier Clemente recibió una fuerte entrada de Marañón. Fue reemplazado por Zugazaga. Al infractor le amonestó el Comité de Competición por juego peligroso y le amenazó de suspensión. Eso fue todo.

Los cromos del Athletic de la editorial Disgra, temporada 1970/71.

Pensaban en el Athletic que la lesión no era tan grave como fue. Le escayolaron el tobillo izquierdo y anunciaron dos semanas de baja. Sin embargo, el diagnóstico definitivo apuntó a una rotura de tibia y peroné. La baja por dos partidos se alargó tres meses. Clemente reapareció en marzo, frente al Pontevedra. Estuvo en el campo 62 minutos. Sin embargo, desde ese día jugó todos los partidos hasta el final de la Liga. La lesión parecía olvidada.

Pero no. Clemente tuvo que pasar por el quirófano al acabar la temporada. La lesión no se acababa de curar, sufrió una infección y tuvo que ponerse de nuevo en manos de los médicos. Hasta la octava jornada de la temporada 1970/71 no estuvo disponible de nuevo para Ronnie Allen. Regresó en San Mamés frente al Español y recuperó la titularidad sin ninguna discusión. El domingo siguiente, en el Bernabéu, el Athletic ganó 1-2 y uno de los tantos fue obra del rubio de Barakaldo. Fue una volea espectacular que igualó el marcador que se había puesto en contra un minuto antes. En el 87, Argoitia consiguió el gol de la victoria tras un pase de Txetxu Rojo.

Todo parecía ir bien en la pierna izquierda de Javier Clemente, que jugó todos los partidos siguientes y ni siquiera fue reemplazado en ninguno. Hasta el 24 de enero de 1971, cuando un jugador del Zaragoza se cruzó en su camino. Corría el minuto 30. Según las crónicas, Clemente no había entrado demasiado en juego, cuando recibió una entrada fuerte del paraguayo Ocampos, que le metió una plancha. Fue atendido en la banda y cinco minutos después, sustituido por Josu Ortuondo. Fue otra vez en la pierna izquierda, casi en el mismo lugar. Según el parte médico, Clemente padecía «una contusión con hematoma en el tercio medio de la pierna izquierda. Queda en observación No parece, por el momento, que haya fractura. Cuando se le pase la inflamación se le sacará una nueva radiografía». El Athletic ganó 2-1, con una actuación estelar de Iribar, pero había preocupación por el estado del centrocampista.

Apenas dos días después, el Athletic se entrenó por primera vez en su historia en las instalaciones de Lezama. Clemente no pudo estar en esa sesión en lo que poco después sería la factoría rojiblanca. El baracaldés no volvería a jugar más con el Athletic. Aquellos 30 de Zaragoza, fueron sus últimos minutos con el equipo de sus amores. De operación en operación, a Clemente nunca le dejaron en condiciones la pierna. Disputó siete partidos con el Bilbao Athletic y eso fue todo en lo que parecía una prometedora carrera como futbolista.

Salió de nuevo a San Mamés para saludar con motivo de su homenaje frente al Borussia. Luego llegó su exitosa carrera de entrenador, con los cuatro títulos para el Athletic, pero nunca olvidará aquella media hora de La Romareda, en enero de 1971.

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