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TOUR 2022

Pogacar sonríe entre los adoquines

TOUR DE FRANCIA / QUINTA ETAPA

Stan Dewulf y Alexander Kristoff, durante uno de los tramos de pavés de la etapa. © PAULINE BALLET / ASO.

LILLE MÉTROPOLE / ARENBERG PORTE DU HAINAUT (157 KMS.)
GANADOR: SIMON CLARKE LIDER: WOUT VAN AERT


Sólo un ciclista conoció las profundidades del infierno y los sacrificios del cielo. Jan Stablinski, hijo de emigrantes polacos establecidos en el norte de Francia, trabajó en los pozos mineros de Arenberg y corrió sobre ellos, cabalgando a lomos de una bicicleta, machacando los adoquines en cada pedalada. Se estaban perdiendo los caminos antiguos de las minas, a finales de los años sesenta del siglo pasado, cuando Stablinski, que los conocía porque eran parte de su camino para ir de su casa al tajo en la mina, se preocupó de que no desaparecieran. Él, que había ganado una Vuelta a España, les recomendó a los organizadores de la París-Roubaix que acudieran a ver la trinchera de Arenberg, que la restauraran. Debajo de ella, a 500 metros de profundidad, había trabajado, en el escenario de  Germinal, la novela de Emile Zola, antes de que gracias a la música le cambiara la la vida, porque Jan ganó un concurso de acordeón en Roubaix, le dieron una bicicleta como premio y se hizo ciclista.

En la misma época en la que los estudiantes que revolucionaron París en mayo de 1968, y levantaban los adoquines de la calzada al grito de «debajo de las piedras está la playa», Stablinski consiguió que las de Arenberg no fueran devoradas por el asfalto. Por eso al principio de la ruta le levantaron un monolito en su memoria; por eso todavía sirven esos caminos de carros para las grandes carreras, para las prisas de los ciclistas que Jan desterró tras su retirada, cuando decidió que nunca llevaría bidón en la bicicleta cada vez que saliera de paseo. Pensó que ya había corrido demasiado, así que cuando tenía sed, se paraba en un bar, se tomaba un refresco y charlaba, sin prisas, con los parroquianos.

Los que corren sí que tienen prisa, para todo, díganselo a Tadej Pogacar, esa cara de adolescente que esconde el alma de una fiera insaciable, que no ha corrido nunca en el adoquín pero se maneja sobre él como si fuera Stablinski, de casa a la mina, de la mina a casa. Es un  fenómeno el esloveno, camino de su tercer Tour. Todavía no es el líder, pero no tardará mucho. Tal vez le pesaron un poco los kilómetros finales, pero qué decir de los demás. Llega a la meta impoluto, con el maillot blanco de mejor joven, que en este caso es de mejor todo, como si no hubiera atravesado el polvo de las trincheras de pavés; como si no hubiera acelerado el paso en la más complicada, para marcharse junto a un  especialista, Stuyven, que parece un becario a rueda del campeón.

Llega a la meta y sólo consigue un puñadito de segundos contra quien parece que será su rival en el Jumbo, Jonas Vingegaard, un coloso que tras un pinchazo que le distancia de Pogacar, no pierde la calma, y ayudado por el líder Van Aert, que se cae, se levanta, acelera y enlaza, minimiza los daños y además conserva el jersey amarillo, la prenda preciada que todos ansían. No es el día de Roglic, que pierde mucho tiempo, también por una caída por culpa de una bala de paja mal colocada en una rotonda. Se le sale el hombro, se sienta en el asfalto, se agarra las rodillas y tira fuerte para que, ¡crack!, se le coloque en su sitio. Duele, pero todo duele en una etapa en la que la bicicleta vibra, y se convierte en un ejemplo de la resistencia de los materiales.

Polvo, más polvo, como el que traga Roglic para terminar un día nefasto, como el que se come el australiano Simon Clarke, el más paciente de los escapados, para ganar en el sprint por medio tubular, y conseguir su jornada de gloria. Por eso él, un tipo duro, capaz de soportar el polvo y los adoquines, llora al llegar a la meta. «No tenía equipo a principio de temporada. Han pasado 20 años desde que me mudé a Europa para convertirme en ciclista y cumpliré 36 durante este Tour. Finalmente mi sueño se hace realidad». Mientras Pogacar sonríe, siempre lo hace.

 

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