{"id":1636,"date":"2019-01-29T15:44:42","date_gmt":"2019-01-29T15:44:42","guid":{"rendered":"http:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1636"},"modified":"2021-10-05T09:54:56","modified_gmt":"2021-10-05T09:54:56","slug":"un-batacazo-en-bulgaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1636","title":{"rendered":"<span style=\"font-family: Majrit-text-seb-ita;\">Un batacazo en Bulgaria"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<div id=\"attachment_1637\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1637\" class=\"wp-image-1637\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LE7374-2-209x300.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"646\" srcset=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LE7374-2-209x300.jpg 209w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LE7374-2-768x1102.jpg 768w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LE7374-2-714x1024.jpg 714w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LE7374-2.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-1637\" class=\"wp-caption-text\">Cromos del Athletic temporada 1973\/74.<\/p><\/div>\n<p>Los peri\u00f3dicos de mediados de los a\u00f1os setenta del siglo pasado eran, casi, el monopolio de la informaci\u00f3n. Autocensurados, claro, porque todav\u00eda vivia Franco, pero sin rival a la hora de contar las noticias. No exist\u00eda internet, las cadenas de radio ten\u00edan que conectar obligatoriamente con Radio Nacional para ofrecer el parte, s\u00f3lo el Telediario de TVE hac\u00eda sombra a sus noticias. As\u00ed que, por ejemplo, la primera p\u00e1gina de La Gaceta del Norte, un peri\u00f3dico de Bilbao, ofrec\u00eda a sus lectores las cr\u00f3nicas de cuatro enviados especiales a diferentes acontecimientos. Jes\u00fas Delgado estaba en granada y Alberto Su\u00e1rez Alba en Murcia. Ambos informaban al alim\u00f3n de las catastr\u00f3ficas inundaciones en el sur de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En Tel Aviv, el periodista Fernando M\u00fagica informaba a pie de calle de la Guerra de los Seis D\u00edas entre Israel y Egipto. \u00abNadie cree en la paz\u00bb, se titulaba su cr\u00f3nica. Desde Zagreb, antes de desplazarse a la desconocida ciudad bulgara de Stara Zagora, Jos\u00e9 Mari M\u00fagica apuntaba que la \u00fanica duda de Pavic para la alineaci\u00f3n del Athletic frente al Beroe era la de poner a Villar o a Igartua.<\/p>\n<p>Un equipo desconocido de una ciudad al otro lado del tel\u00f3n de acero. Ese era el panorama que le esperaba al Athletic en los octavos de final de la Recopa, que el equipo bilbaino jugaba tras haberle ganado la Copa al Castell\u00f3n. En dieciseisavos, el conjunto de Pavic hab\u00eda eliminado al Torpedo de Mosc\u00fa tras empatar a cero en Mosc\u00fa y vencer 2-0 en San Mam\u00e9s. En aquel partido, adem\u00e1s de inaugurarse la l\u00ednea de env\u00edo de fotograf\u00edas entre la agencia sovi\u00e9tica Tass y la espa\u00f1ola Efe \u2013un primer paso para el deshielo diplom\u00e1tico\u2013, se produjo uno de los primeros \u00e9xodos masivos de la afici\u00f3n del Athletic. M\u00e1s de mil seguidores rojiblancos viajaron a Mosc\u00fa en una \u00e9poca donde los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos y los viajes eran mucho m\u00e1s pesados.<\/p>\n<p>A Bulgaria no se desplazaron tantos. Mejor tal vez. En el Beroe no hab\u00eda ning\u00fan futbolista que sonara lo m\u00e1s m\u00ednimo, as\u00ed que los bilbainos viajaban a territorio desconocido. No sab\u00edan lo que se iban a encontrar, pero nadie pensaba que se iba a producir el batacazo que sufri\u00f3 el Athletic.<\/p>\n<p>En principio, el equipo no estaba en su mejor momento f\u00edsico, as\u00ed que Milorad Pavic decidi\u00f3 plantear una t\u00e1ctica conservadora. Le sali\u00f3 mal. Sobre un terreno de juego irregular, con un bal\u00f3n que los delegados de la UEFA permitieron, al menos en la primera parte, m\u00e1s pesado de lo normal y adem\u00e1s usado por lo que se ve, en varios partidos, todas las l\u00edneas naufragaron.<\/p>\n<p>El bal\u00f3n lo consigui\u00f3 cambiar el Athletic despu\u00e9s de la protesta de su delegado, que aleg\u00f3 que no era reglamentario. El juego, sin embargo, no vari\u00f3. El Athletic jug\u00f3 muy mal. Dimitrov se convirti\u00f3 en el director de orquesta del equipo b\u00falgaro. Nadie le conoc\u00eda hasta aquel d\u00eda pero su nombre qued\u00f3 grabado a fuego en los jugadores del equipo bilbaino. Marc\u00f3 el 1-0 de cabeza a los 36 minutos despu\u00e9s de un error de la defensa rojiblanca; asisti\u00f3 en el segundo a Jelev, que dispar\u00f3 de forma inocente desde fuera del \u00e1rea pero despist\u00f3 a Iribar.<\/p>\n<p>Por si las cosas no iban suficientemente mal, empezaron a ir peor cuando F\u00e9lix Zubiaga, que hab\u00eda visto una tarjeta amarilla por una fuerte entrada, fue expulsado tres minuytos despu\u00e9s del 2-0 por el riguroso \u00e1ebitro griego de nombre Karsores, que seg\u00fan las cr\u00f3nicas, fri\u00f3 a faltas a los bilba\u00ednos a los que incluso se\u00f1al\u00f3 dos sanciones t\u00e9cnicas por las protestas de los jugadores.<\/p>\n<p>El desastre pod\u00eda ser peor y lo fue. En el minuto 80, un mal despeje de Iribar acab\u00f3 en los pies de Boltsei que marc\u00f3 el tercero.<\/p>\n<p>Para el Beroe fue una fiesta. Sus jugadores recibieron 600 levas de prima por ganar \u2013110 euros, una fortuna en Bulgaria por entonces\u2013, y para el Athletic un funeral. Recurri\u00f3 el club bilbaino, sin \u00e9xito, la expulsi\u00f3n de Zubiaga. Pavic areng\u00f3: \u00ab\u00a1San Mam\u00e9s tendr\u00e1 que rugir!\u00bb, pero el rugido de la Catedral no fue suficiente. El Athletic s\u00f3lo pudo ganar 1-0.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS CROMOS DEL ATHLETIC 1973\/74<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1639,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[204],"class_list":["post-1636","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias","tag-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1636"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3448,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636\/revisions\/3448"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}