{"id":1675,"date":"2019-02-05T16:33:14","date_gmt":"2019-02-05T16:33:14","guid":{"rendered":"http:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1675"},"modified":"2021-10-05T09:52:39","modified_gmt":"2021-10-05T09:52:39","slug":"el-accidente-de-somosierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1675","title":{"rendered":"<span style=\"font-family: Majrit-text-seb-ita;\">El accidente de Somosierra"},"content":{"rendered":"<div id=\"ppPrt7-8uz\" class=\"blog_f72fe377-8abc-40f2-8656-89cfe00f3a22_1\" data-dynamic-height=\"true\" data-state=\"content\">\n<div id=\"ppPrt7-8uzinlineContent\" class=\"blog_f72fe377-8abc-40f2-8656-89cfe00f3a22_1inlineContent\">\n<div id=\"SinglePostMediaTop_MediaPost__0\" class=\" \">\n<div id=\"ppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_def_0\" class=\" flex_vbox\">\n<div id=\"ppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_def_1\" class=\"flex_display style-ik8jb1jv\">\n<div id=\"ppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_def_1inlineContent\" class=\"style-ik8jb1jvinlineContent\">\n<div id=\"ppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_WholeSinglePost\" class=\"flex_display flex_vbox\">\n<div id=\"ppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0__type_MediaPost\" class=\" flex_vbox\">\n<div id=\"56b3c5570cf2dc1600e3a63dppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_mediaText\" class=\"s_usaAWRichTextClickableSkin\" data-packed=\"false\" data-proxy-name=\"MediaLabel\" data-width=\"680\">\n<div id=\"56b3c5570cf2dc1600e3a63dppPrt7-8uz_SinglePostMediaTop_MediaPost__0_0_mediaTextrichTextContainer\" class=\"s_usaAWRichTextClickableSkin_richTextContainer s_usaAWRichTextClickableSkinrichTextContainer\">\n<hr \/>\n<p class=\"font_7\">El tiempo no era bueno aquella noche. El 4 de diciembre de 1953, viernes, no parec\u00eda la jornada m\u00e1s propicia para tomar un avi\u00f3n en Sondika y viajar hasta Madrid, pero Rafa Escudero y su mujer decidieron que s\u00ed lo har\u00edan. Al igual que los otros 31 pasajeros que junto a ellos y la tripulaci\u00f3n montaron en el Bristol de Aviaco.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Escudero llevaba ya algunos a\u00f1os apartado del f\u00fatbol, de ese Indauchu con el que consigui\u00f3 sus mayores \u00e9xitos deportivos, sin olvidar aquella maravillosa Copa del General\u00edsimo que obtuvo jugando con la camiseta rojiblanca del Athletic.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Rafa form\u00f3 parte de un grupo de amigos que, el d\u00eda de San Mateo de 1940 decidi\u00f3 organizarse como equipo despu\u00e9s de jugar un partido contra el Uni\u00f3n Sport de San Vicente en Lasesarre. Jaime Olaso, Pedro y Luis Artajo y unos cuantos vecinos m\u00e1s del bilbaino barrio de Indauchu decidieron federarse y comenzar su andadura en la categor\u00eda regional vizcaina, a la sombra del colegio de los Jesuitas.Resucitaban, de esa forma, el equipo creado y desaparecido en la d\u00e9cada de los Veinte. Algunos, menos h\u00e1biles con la pelota en los pies, se constituyeron en junta directiva. Quienes ten\u00edan las cualidades propias del futbolista, formaron el equipo. Escudero estaba entre estos \u00faltimos. A \u00e9l se unieron antiguos jugadores de Osasuna, Zaragoza o Atl\u00e9tico de Madrid, afincados en Bilbao y que mataban el gusanillo vestidos con la camiseta roja indautxutarra.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Tal vez, Rafa iba pensando en los primeros a\u00f1os de su equipo cuando el Bristol sobrevolaba los fr\u00edos campos de Burgos. En esa negativa de su padre a la directiva del Athletic cuando uno de sus miembros quiso fichar a su hijo para que jugara en el primer equipo vizcaino. \u00abQue estudie. Bastante se entretiene ya con el Indauchu\u00bb fue la respuesta paterna. Y es que ni su padre ni \u00e9l mismo se plantearon nunca el f\u00fatbol como una profesi\u00f3n, aunque Rafa Escudero defend\u00eda a los que cobraban por jugar: \u00abPara que muchos como yo podamos jugar sin cobrar nunca debemos considerar profesionales a los que necesitan alguna ayuda econ\u00f3mica para hacerlo. Lo que vale es el esp\u00edritu\u00bb. Pero \u00e9l nunca lo hizo y eso que tuvo oportunidad. El Athletic insisti\u00f3 en su fichaje y para ello, se dirigi\u00f3 a la directiva del Indauchu. El jugador fue consultado y expres\u00f3 su ilusi\u00f3n por vestir de rojiblanco.El Athletic no tuvo que pagar traspaso por expreso deseo del jugador y el Indauchu. En los primeros meses de la temporada 1943-44, el equipo del c\u00e9ntrico barrio bilbaino se quedaba sin uno de sus principales pilares. Escudero firm\u00f3 como jugador amateur.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Su concurso en el Athletic fue importante, casi decisivo. En la semifinal de Copa frente al Atl\u00e9tico de Madrid consigui\u00f3 el tanto de la victoria en el encuentro de desempate. Unas semanas despu\u00e9s, obtuvo el segundo y definitivo ante el Valencia. Su primer y \u00fanico t\u00edtulo con el Athletic.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Porque la directiva rojiblanca, adem\u00e1s de regalarle un reloj de recuerdo, le ofreci\u00f3 la renovaci\u00f3n y la respuesta de Rafa Escudero fue contundente: \u00abMe pidieron mi colaboraci\u00f3n en un momento de necesidad y no me pod\u00eda negar. Ahora que todo ha terminado felizmente y tienen tiempo para cubrir sus necesidades, yo vuelvo al Indauchu\u00bb.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Tal vez en todo esto iba pensando Escudero mientras el avi\u00f3n se acercaba a Madrid. Y en el campeonato de Espa\u00f1a de aficionados que logr\u00f3 con su equipo la siguiente temporada. Nada menos que dos copas en dos a\u00f1os y con dos equipos diferentes. Y sin ver un duro.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Pero el seguidor del Athletic no olvid\u00f3 la \u00abdeserci\u00f3n\u00bb y en la final, jugada en San Mam\u00e9s, le dedic\u00f3 a Rafa una sonora pita, lo que motiv\u00f3 una dura cr\u00edtica por parte de Jos\u00e9 Mar\u00eda Mateos, el cronista m\u00e1s prestigioso de la Villa y ex seleccionador de f\u00fatbol. \u00abMal, muy mal, p\u00e9simamente mal. Mal como vizcainos y como deportistas\u00bb fue la contundente respuesta desde las p\u00e1ginas de La Gaceta del Norte a la actitud del p\u00fablico ante un Indauchu que hab\u00eda ganado con todo merecimiento al Barcelona.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Rafa Escudero, tal vez, se acordaba en aquel avi\u00f3n de sus amargas l\u00e1grimas en el vestuario pese a tener la Copa entre sus manos.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Y de las que derram\u00f3 casi al final de la temporada 48-49, cuando el Indauchu volvi\u00f3 a llegar a la final del campeonato de Espa\u00f1a de aficionados y el club decidi\u00f3 aceptar las cien mil pesetas que le ofreci\u00f3 el Barcelona por jugar en su campo de Las Corts.Rafa anunci\u00f3 que si se aceptaba ese dinero \u00e9l no jugar\u00eda. Y cumpli\u00f3 su palabra. No actu\u00f3 en la final, que el club rojillo perdi\u00f3 por tres a dos, y abandon\u00f3 definitivamente el equipo en el que hab\u00eda disputado m\u00e1s de doscientos partidos.<\/p>\n<p class=\"font_7\">Ahora que era vicepresidente del Athletic, montado en ese Bristol de Aviaco, al lado de su mujer Concepci\u00f3n, comenz\u00f3 a sentir las vibraciones provocadas por el fuerte viento que azotaba el avi\u00f3n en Somosierra. La situaci\u00f3n comenz\u00f3 a oscurecerse. El piloto encendi\u00f3 el aviso de \u00abno fumar\u00bb y \u00ababr\u00f3chense los cinturones\u00bb cuando, seg\u00fan el relato de uno de los pasajeros \u00abuna tromba de viento nos cogi\u00f3 de plano y nos hizo bajar tan repentinamente, que todos los viajeros nos vimos levantados de nuestros asientos\u00bb .<\/p>\n<p class=\"font_7\">Las 33 personas que viajaban el en Bristol de Aviaco sintieron la muerte de cerca, pero nadie, salvo una de las pasajeras, que no pudo reprimir un grito, dijo nada. Despu\u00e9s un golpe y un estruendo tremendos. M\u00e1s tarde el silencio total. Rafa Escudero y su mujer, Concepci\u00f3n, no pudieron salvarse. Uno de los privilegiados protagonistas, que pudo contar la historia de la tragedia iba sentado al lado e la pareja: \u00abJunto a m\u00ed viajaban Rafael Escudero y su esposa.Al presentir la tragedia se abrazaron fuertemente y as\u00ed encontraron la muerte\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00d1OS CINCUENTA<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1689,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[204],"class_list":["post-1675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias","tag-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1675"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3443,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1675\/revisions\/3443"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}