{"id":1825,"date":"2019-03-16T00:47:32","date_gmt":"2019-03-16T00:47:32","guid":{"rendered":"http:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1825"},"modified":"2021-10-05T19:22:49","modified_gmt":"2021-10-05T19:22:49","slug":"los-seis-goles-de-zarra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=1825","title":{"rendered":"<span style=\"font-family: Majrit-text-seb-ita;\">Los seis goles de Zarra"},"content":{"rendered":"<hr \/>\n<div id=\"attachment_1830\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1830\" class=\"wp-image-1830\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ath5051-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ath5051-214x300.jpg 214w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ath5051-768x1078.jpg 768w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ath5051-729x1024.jpg 729w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ath5051.jpg 792w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-1830\" class=\"wp-caption-text\">Los cromos del Athletic, temporada 1950\/51.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: left;\">Andaba el mundo muy revuelto en noviembre de 1950. Guerra Fr\u00eda y Tel\u00f3n de Acero eran dos expresiones que los peri\u00f3dicos utilizaban con profusi\u00f3n. Por supuesto, en Espa\u00f1a apenas se hac\u00edan eco las portadas de los problemas internos del pa\u00eds que, como mucho, se dedicaba a combatir la \u00abpertinaz sequ\u00eda\u00bb, en palabras de Franco, con la construcci\u00f3n masiva de pantanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mientras Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica compet\u00edan en lanzar bombas at\u00f3micas de prueba para demostrar al enemigo su fuerza, en la pen\u00ednsula reinaba una sensaci\u00f3n de euforia relacionada con el f\u00fatbol despu\u00e9s del magn\u00edfico resultado de la selecci\u00f3n espa\u00f1ola en el Mundial de Brasil, y ese excelente cuarto puesto tras derrotar en la fase de grupos a la \u00abp\u00e9rfida Albi\u00f3n\u00bb, una expresi\u00f3n que, por cierto, no es original de Armando Mu\u00f1oz Calero, que la utiliz\u00f3 en su telegrama a Franco tras el resultado de Maracan\u00e1, sino que la acu\u00f1\u00f3 muchis\u00edmos a\u00f1os antes el poeta y diplom\u00e1tico franc\u00e9s Augustin Louis Marie de Xim\u00e9n\u00e8s. En esa temporada 50\/51, la p\u00e9rfida Albi\u00f3n eligi\u00f3 por segunda vez como primer ministro a Winston Churchill, con casi diez a\u00f1os de distancia entre una y otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En ese ambiente futbol\u00edstico, la delantera de moda de la Liga, formada por Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza, segu\u00eda causando estragos entre las defensas rivales. En la temporada 1950\/51 continu\u00f3 marcando goles, aunque el equipo en general tuvo una actuaci\u00f3n irregular y acab\u00f3 en la s\u00e9ptima posici\u00f3n, pero fue el conjunto m\u00e1s goleador, con 88 tantos en 30 partidos, a casi tres por encuentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y en esa campa\u00f1a, Telmo Zarra lleg\u00f3 a su c\u00e9nit. Marc\u00f3 38 goles, a m\u00e1s de uno por partido. El 19 de noviembre fue la culminaci\u00f3n goleadora. Frente al L\u00e9rida, el Athletic gan\u00f3 10-0 y en aquella vor\u00e1gine anotadora, el pichichi rojiblanco consigui\u00f3 enviar seis veces el bal\u00f3n a la red. Los goles se los comieron entre dos porteros: El titular Eroles recibi\u00f3 cinco hasta que en el minuto 63, por lesi\u00f3n, le sustituy\u00f3 Montserrat, que encaj\u00f3 otras tantos pero en menos minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El d\u00eda anterior, cuando la expedici\u00f3n leridana lleg\u00f3 a Bilbao despu\u00e9s de once horas de viaje en autob\u00fas y una parada en Pamplona para comer, Vidal, el entrenador, no sab\u00eda qui\u00e9n de los dos iba a jugar. posiblemente, despu\u00e9s del partido le aumentaron las dudas<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La irregularidad del Athletic de aquella temporada se alimentaba de la inestabilidad de la plantilla, acosada por las lesiones. Eran tiempos de alineaciones estables, que se repet\u00edan un domingo tras otro, y sin embargo, los peri\u00f3dicos apuntaban que el Athletic hab\u00eda utilizado, a esas alturas de la temporada, veinte jugadores en diez partidos, una barbaridad para los par\u00e1metros de 1950. Casi todos esos esos cambios, adem\u00e1s, se hab\u00edan producido por enfermedad o lesi\u00f3n. Una plaga que afect\u00f3 al juego del equipo, que a\u00fan as\u00ed, con futbolistas como Zarra segu\u00eda teniendo una capacidad goleadora fuera de toda duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Adem\u00e1s, el delantero nacido en la estaci\u00f3n de tren de Asua, era un reclamo para la prensa, que se dedicaba a anunciar el mismo d\u00eda del partido que se inauguraba la escultura del Sagrado Coraz\u00f3n en el monte Urgull de San Sebasti\u00e1n, o a publicar la esquela del decimocuarto aniversario de la muerte de Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera, \u00abasesinado en la c\u00e1rcel de Alicante\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Contra el Lleida aparecieron por San Mam\u00e9s dos caras nuevas. Estenaga jug\u00f3 en el puesto de Areta y Lasquibar sustituy\u00f3 al imprescindible Piru Gainza. A\u00fan as\u00ed, apenas puesto el bal\u00f3n en juego, cuando los futbolistas visitantes segu\u00edan recordando la fotograf\u00eda que se hicieron al poner junto al busto de Pichichi el ramo de flores en recuerdo de su primera visita a San Mam\u00e9s, ya hab\u00eda conseguido Zarra marcar el primer gol del partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el saque inicial perdi\u00f3 el bal\u00f3n el Lleida. Telmo combin\u00f3 con Lasquibar, que corri\u00f3 la banda izquierda y centr\u00f3 para que el goleador siguiera fiel a su olfato.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Zarra no tiraba los penalties habitualmente, lo que hubiera aumentado su cuenta goleadora aquella tarde gloriosa. En el minuto 10 derribaron a Lasquibar y fue Venancio el que transform\u00f3 la pena m\u00e1xima. Tres minutos m\u00e1s tarde el partido ya estaba resuelto con un cabezazo del gran Zarra. As\u00ed se lleg\u00f3 al descanso.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span class=\"inherit-font-size\">\u00a0<\/span>Telmo marc\u00f3 el cuarto a los siete minutos de la segunda parte y Lasquibar el quinto poco despu\u00e9s. Tras un c\u00f3rner Zarra hizo el sexto, Y el s\u00e9ptimo despu\u00e9s de un pase de Jos\u00e9 Luis Arteche. Venancio y Nando marcaron despu\u00e9s y el colof\u00f3n al 10-0 lo coloc\u00f3 Zarra, qui\u00e9n si no, despu\u00e9s de avanzar entre cuatro defensas, que no le pudieron parar. Era el sexto de su cuenta. El d\u00eda m\u00e1s glorioso de su carrera como goleador.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y a\u00fan as\u00ed, las alabanzas period\u00edsticas fueron escasas. Ni un gran titular, nada de p\u00e1ginas y m\u00e1s p\u00e1ginas para alimentar su ego. \u00abSeis goles han sido de Zarra, como premio a su inagotable labor\u00bb, rezaban las tres \u00faltimas l\u00edneas de la cr\u00f3nica de Jos\u00e9 Maria Mateos en La Gaceta. De boca de Josechu Irarragorri, el Chato de Galdakao, su entrenador, ni una palabra de alabanza. De la de Vidal, el t\u00e9cnico del L\u00e9rida, una frase: \u00abEmociona verle c\u00f3mo se entrega, c\u00f3mo se da en el juego. Su aire y su br\u00edo arrastran a todos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS CROMOS DEL ATHLETIC 1950\/51<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1833,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[204],"class_list":["post-1825","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias","tag-historias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1825"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3479,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1825\/revisions\/3479"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}