{"id":2158,"date":"2019-11-30T23:57:37","date_gmt":"2019-11-30T23:57:37","guid":{"rendered":"http:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=2158"},"modified":"2020-04-13T16:08:24","modified_gmt":"2020-04-13T16:08:24","slug":"no-te-levantes-carlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=2158","title":{"rendered":"No te levantes, Carlos"},"content":{"rendered":"<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-760 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Logo-tour-de-france-e1520379096116-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">No te levantes, Carlos, no. No hay que perder ni un segundo. No celebres nada a\u00fan. Cada instante es un tesoro. Cada segundo, un escal\u00f3n hacia la gloria de Par\u00eds. El abulense Sastre, el hombre tranquilo, revent\u00f3 ayer el Tour con un ataque para la historia en una cima de leyenda. Gan\u00f3 en Alpe d&#8217;Huez. Y se visti\u00f3 de l\u00edder de la carrera, con un minuto y 34 segundos de ventaja sobre Cadel Evans, su gran amenaza en la contrarreloj del s\u00e1bado, en la pen\u00faltima etapa.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">No lo hagas, Carlos, no. Piensa en Merckx, ni un regalo; en Hinault. Agachados sobre la bicicleta, con cara de perro, implacables, esprintando en los diez \u00faltimos metros. No te levantes, qu\u00e9date sentado en el sill\u00edn, apretando fuerte el chupete que te ha serigrafiado tu marca de bicicletas, el que se hizo famoso hace cinco a\u00f1os en Aix 3 Domaines, celebrando tu primera victoria en el Tour.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">Carlos, aprieta, como en los \u00faltimos kil\u00f3metros. Recuerda al gran Fausto Coppi, cuando machac\u00f3 a Robic, sin piedad, como hacen los campeones. Recuerda aquella contrarreloj de Armstrong, implacable, fr\u00edo como un t\u00e9mpano de hielo. Haz olvidar al imaginario del Tour que Alpe d&#8217;Huez es la monta\u00f1a de los holandeses. Que sea la monta\u00f1a de Carlos Sastre. No te levantes.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">Era su sue\u00f1o, el de su padre V\u00edctor, el hombre que reclutaba a los mejores ciclistas de \u00c1vila, al rebufo de la gloria de \u00c1ngel Arroyo, compa\u00f1ero de Perico Delgado, el ciclista que revent\u00f3 el Tour y sac\u00f3 a Espa\u00f1a de la siesta en 1983, el que oblig\u00f3 a TVE, la \u00fanica, a incluir en su presupuesto las retransmisiones de la carrera francesa. De El Barraco, como t\u00fa, como Chaba Jim\u00e9nez, tu cu\u00f1ado, el \u00e1ngel ca\u00eddo.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">Todo sucede en Bourg d&#8217;Oisans, donde la carretera se convierte en una pared. All\u00ed el ritmo regular de pedaleo se colapsa, la respiraci\u00f3n se sincopa, las piernas empiezan a sentir pinchazos de dolor. All\u00ed, despu\u00e9s del Galibier, que sac\u00f3 al pelot\u00f3n del suelo; tras la Croix de Fer, con los ciclistas cocidos en su propio jugo por el trabajo admirable del CSC. De repente, camino del primer viraje, la curva 21, la que lleva los nombres de Coppi y Armstrong, Sastre habla con el l\u00edder, su amigo Frank Schleck. \u00abMe voy\u00bb, le dice. Se va. Sale Menchov detr\u00e1s. Unos metros mas tarde, el ruso se vuelve a sentar, agotado.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Venga, Sastre, venga!\u00bb le gritan los aficionados espa\u00f1oles de los primeros metros de la ascensi\u00f3n. Por delante, 20 curvas m\u00e1s, 13 kil\u00f3metros hasta la meta. Evans, desconcertado, se pone en cabeza de los perseguidores. Los Schleck parecen esfinges, a la rueda del australiano. Llega la segunda curva, la n\u00famero 20, la Zoetemelk y Mayo. Evans aguanta, los hermanos Schleck controlan. Todo bien. La ventaja aumenta.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">Camino de la tercera curva, la 19, de Kuiper, Menchov flaquea. En la 18 -tambi\u00e9n Kuiper- Evans tensa la cuerda, sin convicci\u00f3n. Le dejan hacer, crece la diferencia. Medio minuto. Riis, en el coche, sonr\u00ede. Las cosas salen seg\u00fan el gui\u00f3n. Todo depende de las fuerzas de Sastre, de las de sus rivales. Del autocontrol de los hermanos Schleck. Andy, el peque\u00f1o, sale a todas las refriegas; Frank, el mayor, prueba los \u00e1nimos con arrancadas fugaces. All\u00ed, en el grupo, las fuerzas son parejas. Mientras, Sastre hace camino. A 8,5 kil\u00f3metros, antes de la curva 14, la de Winnen, es ya l\u00edder virtual, con el mismo tiempo que Schleck. Todo va muy bien, el espa\u00f1ol lo sabe cuando ve llegar al coche de su equipo al que los comisarios han dejado pasar ya. El campe\u00f3n se pone de pie sobre los pedales, aprieta, el gesto sufriente pero decidido, los faldones del maillot abiertos, volando al aire, entre una marea indescriptible de pasi\u00f3n ciclista.<\/p>\n<p class=\"font_8\" style=\"text-align: justify;\">Atr\u00e1s dejan hacer a Khol, a Evans, pero las cosas le van bien a Sastre porque Menchov, a su ritmo, ha conseguido llegar con ellos. Aumenta la ventaja: minuto y medio, dos. Est\u00e1 claro ya que el a\u00f1o que viene habr\u00e1 una curva en Alpe d&#8217;Huez con el nombre de Carlos Sastre; ser\u00e1 dif\u00edcil que nadie pueda quitarle la ilusi\u00f3n del amarillo. Un desfallecimiento, quiz\u00e1. Pero no desfallece. Aprieta. A cuatro kil\u00f3metros, a tres. Gana tiempo, todo lo que puedas Carlos. All\u00ed est\u00e1 la meta. El \u00faltimo esfuerzo. La pancarta. No te levantes, Carlos, no. Piensa en Merckx, en Hinault, depredadores. Pero tiene un momento de debilidad, se levanta, alza los brazos, porque no piensa en Merckx ni en Hinault sino en El Barraco, en su sue\u00f1o de toda la vida, el amarillo. En su mujer, en su hija de cuatro a\u00f1os, en su hijo, el del chupete, que tiene siete ahora y quiere ser torero. Gana, es el l\u00edder. Honor y gloria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MIS ETAPAS FAVORITAS 2008, 17\u00aa etapa 23 de julio EMBRUN\/ALPE D\u00b4HUEZ. Ganador: Carlos Sastre<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2161,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[193],"tags":[191],"class_list":["post-2158","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","tag-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2158"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2158\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2160,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2158\/revisions\/2160"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}