{"id":3661,"date":"2022-05-11T16:14:46","date_gmt":"2022-05-11T16:14:46","guid":{"rendered":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=3661"},"modified":"2026-04-22T22:08:13","modified_gmt":"2026-04-22T22:08:13","slug":"se-despide-el-tiburon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/?p=3661","title":{"rendered":"SE DESPIDE EL TIBUR\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3587 size-full\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/E5GIRO.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"54\" srcset=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/E5GIRO.jpg 900w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/E5GIRO-300x18.jpg 300w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/E5GIRO-768x46.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 16px; font-family: abc2font; color: #333333;\"><strong><span style=\"font-family: abc2font;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5336\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"62\" height=\"62\" srcset=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-300x300.jpg 300w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-150x150.jpg 150w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-768x768.jpg 768w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3-80x80.jpg 80w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/WSJ3.jpg 1688w\" sizes=\"auto, (max-width: 62px) 100vw, 62px\" \/>\u00a0 <\/span><\/span><\/strong><span style=\"font-family: abc2font; font-size: 16px;\"><span style=\"font-family: sanregular;\">\u00a0<img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5197\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Sin-titulo-1.png\" alt=\"\" width=\"1.1\" height=\"62\" \/>\u00a0 \u00a0<\/span><\/span><span style=\"font-family: vocento-serif-bold;\"><strong>Jon Rivas\u00a0<\/strong><\/span><\/span><\/h5>\r\n<hr \/>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1955\" src=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/giro-300x205.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"103\" srcset=\"https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/giro-300x205.png 300w, https:\/\/jrivasalbizu.com\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/giro.png 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Arnaud Demare se trabaj\u00f3 la victoria en Mesina. Su equipo, el Groupama, puso a trabajar toda la maquinaria, junto al Alpecin, el UAE y alguno m\u00e1s, para que el puerto de segunda categor\u00eda que hab\u00eda en el recorrido se les hiciera muy duro a Cavendish y otros velocistas a los que no hubiera sido sencillo despegar en los kil\u00f3metros finales, y mucho menos, en la recta de llegada, de casi 800 metros.<\/p>\n<p>Pero el ciclista franc\u00e9s, as\u00ed como el lebrijano Juanpe L\u00f3pez, a quien, por cierto, el Betis todav\u00eda no ha felicitado al menos en p\u00fablico, que son los que se llevaron la gloria del podio, uno por su triunfo de etapa y el otro porque seguir\u00e1 vestido de rosa al menos un d\u00eda m\u00e1s, no pudieron ocultar que el protagonista del d\u00eda era Vincenzo Nibali, que en su localidad natal, en la que finalizaba la etapa, aprovech\u00f3 para comunicar al mundo del ciclismo que se retira. El veterano campe\u00f3n, vencedor en mil batallas, el ciclista valiente, aguerrido y que brind\u00f3 a su pa\u00eds el primer Tour de Francia desde los tiempos de Pantani, dir\u00e1 adi\u00f3s cuando acabe el a\u00f1o. pero quer\u00eda comunicarlo en su ciudad: \u00abEstuve esperando esta etapa durante bastante tiempo. Aqu\u00ed en Mesina es donde comenc\u00e9 a montar en bicicleta y a entrenar, as\u00ed que quer\u00eda confirmar que este es mi \u00faltimo Giro y mi \u00faltima temporada\u00bb.<\/p>\n<p>Se va un campe\u00f3n, uno de esos h\u00e9roes capaces de ganar las tres grandes carrera por etapas, una haza\u00f1a que s\u00f3lo siete ciclistas han conseguido: Anquetil, Gimondi, Merckx, Hinault, Contador, Froome y tambi\u00e9n Nibali, el nieto de un emigrante que se march\u00f3 a Perth, en Australia en 1958, para buscarse la vida, y pudo regresar 28 a\u00f1os despu\u00e9s a Mesina. Con el dinero que ahorr\u00f3 se compr\u00f3 la casa familiar a las afueras. All\u00ed, en el sur, en la ciudad que tuvo que ser reconstruida totalmente despu\u00e9s del violento terremoto de 1908, donde azota el siroco que llega de \u00c1frica, naci\u00f3 Vincenzo, en una\u00a0familia modesta, trabajadora, que viv\u00eda de la tienda de v\u00eddeos, regalos, souvenirs y material de oficina que regentaba su padre, Salvatore. Lleg\u00f3 a tener dos, pero tuvo que cerrar uno de los establecimientos por la crisis azot\u00f3 con fuerza a la isla, en la que despu\u00e9s de 2008 ech\u00f3 la persiana el 60% del comercio. Las tiendas de pel\u00edculas dejaron de ser un negocio con el pirateo por internet.<\/p>\n<p>Nibali se cri\u00f3 en la casa de sus padres, en el n\u00famero 143 de la calle Cesare Battisti, muy cerca de la plaza del Duomo. Dicen sus amigos de la infancia que era un ni\u00f1o inquieto; que todos los m\u00e9dicos del ambulatorio local conoc\u00edan su nombre porque acud\u00eda con frecuencia, con las heridas y los golpes de sus juegos infantiles de los que conserva unas cuantas cicatrices. Estudi\u00f3 sin demasiado inter\u00e9s, en la escuela Tomasi Canizano. Ya por entonces era una\u00a0peque\u00f1a celebridad local con la bicicleta. Su padre le inscribi\u00f3 en su primer equipo, el Pietra Fitta, y comenz\u00f3 a ganar. Sin embargo, en el deprimido sur era complicado progresar. Despu\u00e9s de vencer en una carrera en la Toscana, un directivo del equipo Mastromararo, Carlo Franchesci, le invit\u00f3 a fichar por ellos.<\/p>\n<p>A los 15 a\u00f1os, como su abuelo, cogi\u00f3 la maleta y emigr\u00f3. Para la familia Nibali, la Toscana era casi como Australia.\u00a0El directivo del Mastromararo le aloj\u00f3 en su casa, junto a su familia. Se convirti\u00f3 en su segundo padre. \u00abAs\u00ed que no me pregunten sobre el dopaje, porque les cuento mi vida, y c\u00f3mo desde los 15 a\u00f1os estoy fuera de casa, y s\u00f3lo regresaba por las fiestas de Navidad a Messina. Tuve muchos momentos de soledad\u00bb, dec\u00eda. Su padre, que est\u00e1 orgulloso de la carrera de su hijo, le advert\u00eda, sin embargo, de que como alg\u00fan d\u00eda apareciera su nombre en una lista de dopaje, le arrancar\u00eda los ojos. Y recordaba: \u00abLe llaman tibur\u00f3n por una carrera que gan\u00f3 con 17 a\u00f1os y en la que sac\u00f3 una ventaja incre\u00edble\u00bb. Ya entonces destacaba entre los de su edad.<\/p>\n<p>Luego lleg\u00f3 todo lo dem\u00e1s, sus grandes triunfos, y tambi\u00e9n su declinar en los \u00faltimos a\u00f1os, cuando las fuerzas no daban para m\u00e1s. Entonces tuvo que soportar algunos desprecios. Fue entonces su mujer, Rachelle Perinelli, la que sali\u00f3 al paso: \u00ab\u00bfYa no ganas?\u00bb Entonces hay que apartarlo y ofenderlo como se hace con los ancianos, con los ni\u00f1os con discapacidad y con las personas que tienen dificultades en esta sociedad. Este es el mundo de los leones del teclado, de esos que se esconden detr\u00e1s de sus seud\u00f3nimos\u00bb. Pero no hac\u00eda falta. Su palmar\u00e9s le defiende sin\u00a0 tener que escribir nada. El tibur\u00f3n del Estrecho se va, y mientras los ciclistas, los auxiliares, los organizadores y los periodistas apretaban el paso para embarcar en el puerto y cruzar hacia la pen\u00ednsula it\u00e1lica, en esa traves\u00eda de menos de media hora, Nibali se desped\u00eda de sus paisanos, que tardar\u00e1n en ver a otro campe\u00f3n de su talla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vincenzo Nibali anuncia en su ciudad que dejar\u00e1 el ciclismo cuando acabe la temporada<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3666,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[215],"tags":[191],"class_list":["post-3661","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-giro-2","tag-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3661"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5190,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3661\/revisions\/5190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3666"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrivasalbizu.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}