ATHLETIC
En la muerte de John Robert Mills
Jon Rivas
El 24 de febrero de 2006, un día después del fallecimiento de una de las más grandes figuras del Athletic, Telmo Zarra, llegó al palacio de Ibaigane un telegrama enviado desde Brasil. Decía: «Expreso mi pesar y mi emoción al enterarme del fallecimiento de uno de los más grandes jugadores de nuestro querido y amado Athletic». Lo firmaba John Robert Mills, nieto de Alfred Mills, integrante del primer equipo de la historia del Athletic, y uno de los 33 socios que participaron en la asamblea de constitución del club en el Café García de la Gran Vía bilbaina.
A pesar de haberse establecido en el país sudamericano muchos años antes, el nieto de uno de los fundadores del club, seguía llevando al Athletic en su corazón. Hoy, el club rojiblanco anuncia su muerte, que ocurrió el día de Nochebuena.
Su abuelo, Alfred Edward Elvin Mills Lizard había nacido en Cornwall, Reino Unido, el 15 de diciembre de 1874 y falleció en Getxo, el 15 de octubre de 1929. Allí había establecido su residencia desde su llegada para trabajar en la Compañía del Cable, la empresa que unió a través de una línea submarina el Reino Unido con España. Allí trabajó también su hijo hasta 1938, cuando fue trasladado por su empresa a Vigo. «Mi hermana nació en Algorta, pero yo en Galicia por el traslado de mi padre», comentaba John Robert Mills en Radio Euskadi, con motivo de la final de la Europa League que jugó el Athletic en Bucarest. El no pudo acudir, pero sus hijos Robert y Lawrence sí que estuvieron en el estadio Nacional de la capital de Rumanía para animar al Athletic.
Robert, que nació cuando el Athletic cumplía 40 años, se tuvo que trasladar con sus padres a Perú, aunque regresaba cada año de veraneo a Lekeitio, donde siguió profundizando su amor por el Athletic. Estudió en Inglaterra y regresó a Perú para trabajar en la empresa Goodyear, y después en Atlantis. En el Mundial de Chile vio jugar por primera vez a la selección de Brasil, el país donde se establecería después por trabajo, pero siempre recordaría la final de la Copa que presenció en Chamartín entre el Athletic y el Atlético de Madrid, y aquel gol de Maguregui, lanzándose en plancha, que le dio el título al equipo que fundó su abuelo.
Mills tenía el fútbol como pasión. En Inglaterra seguía al Arsenal y en Brasil al Sao Paulo Athletic Club. Escribió dos libros sobre Charles Miller, el denominado padre del fútbol brasileño.
Descanse en paz.
